jueves, 12 de noviembre de 2009

EGOÍSMO Y SOCIALISMO


La barrera de protección más importante del capitalismo es el egoísmo. En contraste, el arma más importante del Socialismo es el amor. Podríamos decir que la batalla que hoy libramos es la del amor contra el egoísmo.


Eso lo saben los oligarcas, por eso sus acciones más importantes son para estimular el egoísmo, la solución individual, el aislamiento.


El Socialismo debe, debería, regir sus acciones por el estímulo, la construcción de espacios y tiempo para el amor a los semejantes, a la naturaleza, que es la verdadera forma de amarse a sí mismo, debería prestigiar las soluciones sociales, la fraternidad.


El éxito revolucionario es determinado por la capacidad de sustituir la cultura del egoísmo por la cultura del amor. Esa es la esencia de la batalla.


El egoísmo es estimulado en todas las actividades de la sociedad capitalista, desde los niños en el Kínder, las programaciones de las poderosas televisoras, que son formidables transmisoras de esa ética capitalista, la educación, las cuñas comerciales. Recordemos la propaganda de aquella cadena de farmacias que pregonaba: “si tu estás bien todo está bien”.


Lo anterior sería la parte suave de la instalación de la ética del egoísmo, cuando el asunto adquiere características más dramáticas, es el momento en que el capitalismo ve en peligro su hegemonía, entonces apela a la política de choque. Estudiemos.


Nace de la experiencia adquirida en las torturas a prisioneros, allí se dieron cuenta que después del choque psíquico que significa la tortura, los prisioneros entran en un estado en el cual son permeables a cualquier conseja, pueden aceptar cualquier idea que se quiera instalar en sus mentes.


Esa misma experiencia fue trasladada a las sociedades, de allí surge la política de choque: consiste en someter a las sociedades a grandes traumas, o aprovechar episodios de desastres naturales, y luego aplicar drásticas medidas económicas, apoderarse de los recursos económicos, tumbar gobiernos, etc. Todo para favorecer al capitalismo.


El terror aplicado por pinochet, el bombardeo a Bagdad, la destrucción de las Torres Gemelas, fueron el choque de la política de choque. Luego de esos acontecimientos aplicaron medidas neoliberales en Chile, se apoderaron del petróleo en Irak, impulsaron la represión en el mundo y en el interior del país gringo.


Ahora bien ¿cuál es el fondo de estas políticas de choque? ¿Qué buscan en definitiva? ¿Qué aprendieron con las técnicas de tortura?


Aprendieron que con el choque llevan el egoísmo y el individualismo a niveles máximos: el individuo se refugia en sí mismo, el instinto de conservación se sobrepone a cualquier otro instinto y a cualquier otro valor, a veces es tan fuerte el aislamiento que el individuo se extraña de sí mismo.


La sociedad sometida a este choque se fragmenta en millones de profundos egoísmos, queda inerme frente a la voluntad de su enemigo, es una página en blanco capaz de aceptar cualquier absurdo.


Concluimos que el combate al egoísmo, a sus bases materiales, es condición imprescindible para construir Socialismo.

miércoles, 11 de noviembre de 2009

Nuevos ricos… ¡ráspame la tarjeta ahí!




escrito por José Ramón Castillo
miércoles, 11 de noviembre de 2009


Los venezolanos tenemos una suerte impresionante para no hacer nada y vivir bien. Sin necesidad de hacer mucho esfuerzo cientos o miles de venezolanos diariamente hacen una labor de extracción de recursos económicos en la frontera, es decir, se aprovechan del control cambiario y por vía ilegal se van hasta la ciudad de Cúcuta donde hacen un extraordinario desfalco al Estado, desde una frase: "Ráspame la tarjeta ahí"; "¿Al cuánto por ciento me dejas el cambio?"; o "¿A cómo está el dólar hoy?" ¿ Si en su vida han visto un billete verde, cómo pueden ser tan esnobistas para preguntar esto?

Unos, que son los más comunes y porque ya es tradición, con el contrabando acaban con la poca industria venezolana que no termina de despegar. Los otros, están más a la moda con el famoso cupo de dólares de Cadivi. Es impresionante ver la cantidad de venezolanos que sin ningún tipo de escrúpulo van, y hacen mil trampas, para luego cambiar estas divisas en la calle y ganarse más de mil bolívares fuertes en cada transacción. A mi entender, esto es un ilícito cambiario, pero vemos un Estado que se hace el despreocupado frente a una población que se aprovecha descomunalmente de estos beneficios, para traer mayor liquidez a la región (y que no es nada bueno para nuestro contexto).

Es preocupante ver cómo los dólares se esfuman de un país que está tratando de llevar de la mano el peso de la inflación, mientras que miles de venezolanos o se hacen los ignorantes o no son capaces de pensar, porque parece que pensar ahora es imposible. Hemos entrado a un período donde lamentablemente nos entró el Síndrome de la Imbecilidad Enorme. Somos culpables de lo que está pasando en la ciudad, donde la liquidez nos deja la hiperinflación, en vista que todos están solventes económicamente hacen que el comercio y los servicios aumenten de manera descontrolada, y entiéndase bien que sólo hablo de la ciudad de SC, porque es acá donde el peso de esta malformación es más evidente.





Estamos deteriorando nuestra ciudad para convertirla aún más en el cuchitril que ya es, pero que nadie se preocupa por mejorar... y en esto hablo de las autoridades que son tan cómplices y tan imbéciles como los que bajan casi a diario a Colombia a "raspar la tarjeta".




Y en vista de las diferentes posiciones políticas (porque el venezolano le echa la culpa a los gobiernos todo el tiempo) encuentras respuestas de personas que critican al gobierno, pero hacen exactamente lo mismo diciendo: "ahora, ese dinero es de todos", "Chávez te odiamos y como tú regalas nuestro dinero, nosotros tenemos derecho a ser igualmente corruptos como tú y por eso somos unos desalmados que no nos importa que terminemos comiendo basura (sólo por ser sutil)" y cuanta estupidez se les ocurre.

Por eso siempre he considerado y consideraré, que las personas que ahora son nuevos ricos bajo esta premisa de raspar la tarjeta en Cúcuta, colaborando a convertirnos en pobres, son tan ilegales como el hampa común. Creo que los imbéciles que van a cambiar sus cupos legales por una transacción ilegal, deberían condenarlos de por vida, porque están arriesgando la economía, -que de por sí está totalmente deteriorada- y este comentario le cae por igual, a todos los ineptos de los bandos políticos que lamentablemente tenemos en nuestro país.

viernes, 6 de noviembre de 2009

CARTA CALLE 13. Lo que se quiere decir no se debe impedir


Carta de René en respuesta a lo que han pedido en este país del sagrado corazón de no dejarlo volver a presentarse aqui.
San Juan, Puerto Rico.
Carta abierta a la Cancillería de Colombia.
Por medio de esta carta les dejo saber lo que siento desde lo mas profundo de mi corazón. Yo amo a Colombia por eso me preocupa la entrada de bases militares extranjeras al país. Como puertorriqueño yo he vivido esto en carne y hueso y no me gustaría que su país pasara por lo que pasa el mío.
Según su comunicado, yo insulté a su presidente con el texto de mi camiseta. En esa camisa existe un juego de palabras, tiene una doble lectura. Uno lee lo que quiere. Por lo menos yo leo claramente. Uribe Para Bases Militares. Un mensaje directo y claro.
El concepto de mis camisas fue creado por la misma gente a través de Twitter. La camisa de Colombia la hizo un colombiano, la de Venezuela un venezolano y así sucesivamente. Se hizo una de cada país. La idea de las camisas fue darle voz a los pueblos, a la gente que por lo general no tiene ni son escuchados.
En lugar de vestir una corbata bonita opte por enviar un mensaje. Un mensaje no sacado de mi cerebro si no de alguien que respira el mismo aire que se respira en Colombia día a día.
Mi lucha no es contra el presidente sino contra todo lo que promueva la guerra como lo son las bases militares. El texto de la camiseta recoge también un sentimiento de muchos de los jóvenes de su país, los cuales como cualquier ser humano con sentimientos, comparto totalmente.

No puede ser que en este siglo todavía existan personas sin la habilidad para entender el derecho que tenemos los artistas de expresar lo que sentimos a todos los niveles.
La censura no debe ser de parte del gobierno. El que no me quiere escuchar que simplemente no venga al concierto. Esa sería la manera más válida y legítima de censurarme.
Con todo el respeto que se merece el señor Uribe, el presidente de Colombia no es Colombia. Colombia es mucho más que un presidente. Como dice Rubén Blades la patria no la define los que suprimen a un pueblo.
Con estas palabras me despido no sin antes mandarle un beso a todos los lugares a los que he visitado en Colombia como lo son la Sierra Nevada en Santa Marta, Palenque, San Jacinto, Maicao, Cali, Medellín, Bogota, Valledupar, Cúcuta, Bucaramanga, Barraquilla, Cartagena y a todos los lugares que me faltan por recorrer.

Rene Pérez Joglar

lunes, 2 de noviembre de 2009

SERÉIS LO QUE HOY HAGÁIS


Mañana seremos lo que hoy hagamos, esta afirmación parece no necesitar mayores argumentaciones.


Es verdad para los individuos, los gobiernos y para los pueblos.


La Revolución Bolivariana, que se encuentra en una encrucijada definitoria, debe considerar la anterior afirmación.


Veamos.

Lo que hoy hagamos repercutirá en la conciencia de la sociedad desde dos vertientes. Una, definirá nuestra coherencia entre el discurso y la práctica.


Y dos, construirá una existencia, establecerá unas relaciones entre nosotros que determinarán una conciencia.


Y seremos mañana la conciencia que hoy fragüemos. El pueblo reaccionará de acuerdo a esa conciencia. Estudiemos el asunto.


Si al discurso socialista no lo diferenciamos del discurso capitalista, si en la práctica estimulamos el capitalismo, entonces la sociedad percibirá una incoherencia entre discurso y realidad, y esa incoherencia rápidamente dará paso a pérdida de apoyo y credibilidad de la Revolución.


Además, al construir una existencia capitalista, esto es, basada en el egoísmo, en la competencia, en la guerra de todos contra todos, estaremos consolidando una sociedad que perderá el sentimiento altruista necesario para asimilar el mensaje socialista.


En ese caso, será fácil presa del mensaje oligarca, se moverá por lo inmediato, lo mezquino, en resumen, perderá la grandeza que transforma.


Los desposeídos se convertirán en apoyo de sus verdugos, el hombre nuevo será execrado, crucificado.


Lo anterior no son lucubraciones, es una simple lectura de la historia.


Veamos.

El campo socialista cometió la torpeza de usar las armas melladas del capitalismo para ir al Socialismo y construyó una sociedad con un alto contenido de capitalismo, de egoísmo, y la conducta que de allí surgió derrumbó el hermoso ensayo de construir lo nuevo.


Cuba, guiada por el Che y Fidel, supo intentar una nueva relación, experimentó el Sistema Presupuestario de Financiamiento: una organización económica heredera directa del espíritu del Cuartel Moncada y de la Sierra Maestra, que prestigia la Conciencia del Deber Social, la formación del hombre nuevo.


Y esa audacia teórica, ese inventar montado en los hombros de los grandes pensadores, les permitió seguir a pesar de la caída del campo socialista. Así Cuba pudo salvar al Socialismo Sanador para la humanidad, construirse faro.


La Revolución Bolivariana, en esta encrucijada, debe construir su economía, basarla en el altruismo del 4 de febrero y Abril, darle base material al amor que ese día se derramó sobre la sociedad, y que aún hoy es temblor que guía.


Debemos tomar las enseñanzas de Cuba, adaptarlas a nuestra realidad, impedir que la economía nuestra sea copada por el capitalismo, o por falsas formas socialistas que usan las armas melladas del capitalismo.


Es necesario construir una economía, una Zona Socialista donde las relaciones económicas y humanas sean fraternas. Y desde allí expandir la buena nueva socialista, la práctica socialista.


Sólo así seremos capaces de derrotar las proposiciones de retorno al pasado, capaces de construir el Socialismo.


La Revolución está en peligro, el capitalismo se impone sobre el Socialismo que duda.