lunes, 6 de septiembre de 2010

“CHáVEZ NO ES DIOS”

“La gente en los barrios tiene que tomar conciencia; mientras sigamos con el temor, con el miedo no avanzaremos hacia el desarrollo. A ellos les hablamos con la verdad, asumiendo una postura como político con humildad, con sencillez. Si algo debe adornar a un político en esta nueva etapa de la democracia venezolana, en medio de toda la confusión y el despelote de instituciones que tenemos, debe ser su humildad, sencillez y sinceridad. La humildad tiene que ver fundamentalmente con la necesidad de parecerse a la gente. La sencillez de obrar como ellos y la sinceridad con la verdad en la palabra. Eso tiene que ver mucho con los postulados cristianos. Vinimos a cumplir la misión de Dios; es mentira que Chávez pone y Chávez quita; Chávez no es dios. El que perdona es Dios que está en el cielo. Y fue Dios quien me puso aquí y Dios me quitará. Dios tiene que iluminar la conciencia de la gente humilde que creyó y hoy se ve defraudada. Esa misma gente debe salir a votar no por un partido ni por un candidato, sino por el país, por su estado y por su familia. En el estado actual de cosas en el que nos encontramos se puede decepcionar, pero no se puede perder la fe ni la esperanza”.