martes, 2 de junio de 2009

"Esta ley electoral se parece a la que dejó Pinochet en Chile"


Entrevista // Rafael Uzcátegui, secretario de organización de patria para todos
"Se intenta copiar, en nombre de una falsa hegemonía, el modelo soviético, donde el objetivo era mantener y controlar el poder"

No todas las normas que promueve el chavismo se asemejan a las impuestas por Fidel Castro en Cuba. ¿Un ejemplo de esto? El proyecto de Ley Orgánica de Procesos Electorales que, según el secretario de organización de Patria para Todos, Rafael Uzcátegui, "se parece a la ley electoral que dejó Augusto Pinochet en Chile". Bastó una simple revisión del texto para que PPT decidiera el jueves 21 de mayo en la Asamblea Nacional abstenerse y denunciar que ese instrumento legal atenta contra la representación de las minorías. Ahora que ya lo evaluaron en detalle, Uzcátegui sentencia: "En esta ley no hay ningún esfuerzo por profundizar el socialismo".


-Entonces, ¿qué busca?

-Controlar. Controlar sin ningún propósito ideológico ni revolucionario. Se quiere suplantar el esfuerzo de ganarse al pueblo para la idea del socialismo por la habilidad para ganar elecciones. Hay más preocupación por el control que por el proyecto socialista, razón por la cual desde PPT hemos invocado el socialismo productivo y ético.

-Si el socialismo no inspiró la redacción de ese proyecto, ¿sobre qué otros conceptos se basaron los proponentes?

-Esa ley se parece un poco a la norteamericana y se parece más a la ley que dejó Pinochet en Chile, que diseñaba dos bloques: uno con los partidos socialista y demócrata cristiano, y otro donde estaban los pinochetistas. Eso también me recuerda al puntofijismo, el gobierno de Acción Democrática y Copei, con el intento de mantener el diseño que les permitía controlar el Congreso Nacional. Ahora, ¿cuál es el trasfondo? El trasfondo tiene que ver con una visión del proyecto socialista que a mí manera de ver está equivocada.

-¿Por qué?

-No te puedo imponer que seas solidario, que abandones los afanes de lucro y riqueza. El socialismo siempre será un hecho voluntario y es allí donde se intenta copiar, en nombre de una falsa hegemonía, el modelo soviético. No el modelo soviético de la insurrección y la rebelión de octubre, sino el de los últimos años, cuando el objetivo era controlar y mantener el poder. El proyecto de partido único de izquierda deviene de un esquema en el cual todo debe estar en sintonía con el líder. Y no se construye un partido para transformar la sociedad ni para que sea la suma de los mejores, sino para controlar y evitar el debate ideológico. El discurso del 15 de diciembre de 2006 (cuando el presidente Hugo Chávez ordenó crear el PSUV) debe estudiarse porque es el discurso de la euforia, y la euforia se parece a las borracheras, donde tú exteriorizas lo que piensas.

-¿Y qué relación guarda ese planteamiento con la ley?

-Tiene que ver porque es de ese partido de donde surgirán los candidatos a la AN. Todas las experiencias unitarias han sido liquidadas y no han permitido que se consoliden. Ese llamamiento (de Chávez para crear el PSUV) se convirtió en orden y, para muchos, se convirtió en una tarea que había que ejecutar. En la ejecución de esa tarea se desarrollaron todo tipo de sectarismos que llevaron a atropellar a los militantes de otras organizaciones en los organismos públicos y se creó aquella visión del "rojo rojito", que era tratar de uniformar el pensamiento socialista en una sola verdad. -Al mismo tiempo que se ufanan de construir la tolda más grande de América Latina, los diputados del PSUV advierten que esta ley no es para los partidos y que no perderán el tiempo consultando a las cúpulas.

¿Cómo interpreta ese discurso?

-Ese es el viejo discurso neoliberal, por eso señalo que la ley se parece a la que dejó Pinochet en Chile, donde la izquierda puede sumar el 16% de los votos y no tener ni senadores ni diputados. El espíritu de esa ley ya fue invocado en el pasado por quienes impulsaron el discurso neoliberal desde los medios y Fedecámaras, señalando que los partidos son una creación cupular. Los discursos de Marcel Granier, Pedro Tinoco y Diego Arria se parecen a los del diputado Darío Vivas (proponente de la norma). Vivas fue vicepresidente de un Concejo Municipal de Caracas profundamente puntofijista, gracias a que el MAS, AD y Copei llegaron a un acuerdo. Ahora está el afán de controlar todo e impedir la diversidad socialista. El problema del partido único no es que no existan organizaciones de derecha, sino impedir que haya diversidad en el pensamiento socialista, así como el propósito de los neoliberales era acabar con los partidos, dándole paso a la participación de la presunta sociedad civil de aquel tiempo.

-Durante la campaña por las elecciones regionales, el Presidente manifestó su deseo de que PPT y el Partido Comunista de Venezuela fueran borrados del mapa.

¿Esta ley serviría para eso?

-Esa ley ni siquiera fue discutida en el PSUV. En PPT citamos una frase de José Ignacio Cabrujas, que hablaba del país del disimulo. Esa AN está impregnada de disimulo porque el PSUV no es un partido como aparentemente se planteó. El PSUV es un partido de tendencias silentes, que es más peligroso. No son tendencias frescas, que se atreven a asumir el debate, sino que actúan en silencio. El concepto de la mayoría no lo determina una ley de ese estilo, porque esa mayoría puede ser minoría, y esa minoría puede controlar.

¿Por qué un partido que pretende ser socialista y vanguardia, no es capaz de debatir con franqueza las cosas?

Porque es una concepción equivocadamente piramidal. Como decía Bertold Brecht: el partido suplanta al pueblo, el comité central al partido, el buró político al comité central y el secretario general al buró político.

¿Por qué?

Porque se cree que el socialismo es un hecho vertical. El socialismo es la gran confrontación horizontal. Eso tiene que ver con el trasfondo de un modelo socialista que, con el afán y el propósito de controlar todo, niega la posibilidad de que existan otros factores socialistas. -PPT también ha exigido que el financiamiento de las actividades proselitistas de los partidos corra por cuenta del Estado. Incluso llevaron a la AN un proyecto en ese sentido, sin embargo no ha prosperado aún.

-¿Por qué el silencio de la oposición, del PSUV y de los medios de comunicación frente a esa ley?

Porque el esquema vigente le conviene tanto al PSUV como a un sector de la oposición, que tienen asegurado su financiamiento, cada uno por vías distintas. Ese es el debate, nosotros hemos asumido una conducta ética, que corresponde al socialismo. Jamás nos van a conseguir en la oposición porque nunca lo hemos sido. En el pasado la oposición era AD o Copei. Nosotros hemos sido y seguimos siendo revolución, actuando en la vieja utopía socialista.

-A la crítica contra el proyecto de ley, PPT ha sumado su preocupación por la ética en la revolución bolivariana. -Emeterio Gómez decía en un artículo que el chavismo es moralmente superior a la oposición, que la fuerza del chavismo está en la ética. Si se suplanta el debate ideológico por la maniobra electoral, está debilitándose éticamente.

Pedro Pablo Peñaloza EL UNIVERSAL