jueves, 17 de junio de 2010

Luis Fuenmayor Toro: El negocio importador

PDVAL le paga a la Bolivariana de Puertos (Bolipuertos) por el espacio ocupado por cada contenedor de comida la suma de Bs. 14 mil diarios, lo que significa que por los 3.530 contenedores de alimentos podridos se pagaban Bs. 49 millones 420 mil diarios, que en 100 días totalizaría 4 mil 942 millones de bolívares. Una comisión de apenas 5%, dejaría a quien la cobrara 247 mil 100 bolívares. Se entiende que Bolipuertos esté interesada en que los contenedores estén el mayor tiempo posible en sus espacios, sin importar el olor que despidan. Bolipuertos es mitad cubana y mitad venezolana, por lo que su creación es una nueva modalidad de entregarle dinero a Cuba, ya que no se entiende por qué necesita Venezuela de una empresa mixta que lo que hace es alquilar espacios; espacios que están en Venezuela y que por lo tanto son propiedad de los venezolanos. ¿Cuál es la tecnología que nos están transfiriendo los cubanos en este caso? ¿Cuál es la "experticia" que ellos tienen en éste tan difícil negocio de alquilar espacios?

Con el ejemplo anterior, la gente que piensa encontrará la razón de tantas importaciones, tanto hoy como en la época de Carlos Andrés Pérez I. Se trata de un negocio gigantesco. Si para quienes se encargan del depósito y traslado de los alimentos es un negoción, para quienes los compran en el exterior: PDVAL en este caso, el negocio es mucho más grande, se realiza en dólares y las comisiones, en dólares también, se quedan en el exterior. Éste era el negocio de Giusti y sus "meritocráticos" de la PDVSA blanca blanquita, cuando adquirían en el mercado internacional el petróleo y que pesado para las refinerías venezolanas en el exterior; y éste es el negocio actual de los rojo rojitos "socialistas" de Rafael Ramírez de la actual PDVSA, igual de antinacional y corrompida.

Mientras mayor necesidad interna exista mejor para estos corruptos importadores. Por eso es que ninguna empresa de las estatizadas funciona ni produce absolutamente nada, para mejorar el negocio de la importación. Por eso es que "vamos por la Polar", para abrir el negocio de importar todo lo que la Polar produce. Ya veremos la importación de cerveza, a lo mejor la cubana, que no convierte a Cuba en un burdel, pues es cerveza socialista y no capitalista como la Polar.