miércoles, 9 de marzo de 2011

Luchar por la Revolucion

Luchar por la revolución es un compromiso peligroso y difícil de aceptar. Hay que ser valiente...y sobre todo hay que estar convencido de que la causa por la que uno se va a arriesgar es pura. Y el ejemplo es la única via. Que los hombres vean en nuestros actos, en nuestro tangible compromiso a través de hechos más costosos pero infínitamente mas hermosos que las palabras, que la causa que albergamos en nuestro corazón es digna de su apoyo. Que vean que esto no son mentiras sino cosas tan serias como dar clase a niños excluidos o compartir nuestras pocas riquezas con quien lo necesita. No es lo mismo decir "soy tu amigo" que quedarme a tu lado cuando estas mal. Entonces, viendo en realidades concretas la belleza de lo que anunciamos (y la honradez de los anunciantes), el pueblo alzará la cabeza y se enfrentará a sus verdugos lleno de esperanza. Y la victoria será segura.

Tan inmoral es quien sólo vive para acumular riqueza como quien se pasa el día recostado en la cama viendo desmoronarse el mundo. El mismo egoismo mueve a los dos, solo que uno encuentra el placer en la opulencia y el otro en la pasividad. Por eso, a tantos revolucionarios, socialistas, comunistas etc que van de antisistemas yo les pregunto: y ustedes...¿qué hacen por cambiar las cosas? ¿cambiar el uniforme del traje y la corbata por la franela roja? ¿y eso de qué sirve si no mueves un dedo por los oprimidos y te limitas a soltar falsa y vana palabrería para salvar la cara y demostrar tu desprecio por la libertad y la dignidad humanas sometiendoos a la degradación de la anarquia y la corrupcion? El hábito no hace al monje...los hechos sí..