lunes, 5 de mayo de 2014

Revendedores y bachaqueros permanecen todo el día dentro de los supermercados


Regional - 5 mayo, 2014 | 12:00 AM




Mucha gente se ve a diario y a toda hora en los supermercados.(Foto/ Gustavo Delgado)


Se han convertido en “microempresarios” vendiendo lo que compran como mercado diario. (Foto/ Gustavo Delgado)

Desde el lunes anterior, la Superintendencia de Precios Justos publicó la lista de precios del pollo en sus distintas presentaciones, modalidades y denominaciones, al igual que el azúcar y el arroz, tal como lo contempla la Gaceta Oficial No 40.169 del 17 de mayo de 2013, con la finalidad de atacar el acaparamiento, especulación y hasta el bachaqueo, que parece convive en los supermercados.

La medida de recordatorio de los precios vigentes, se hace según el ente oficial, en el marco de la Ofensiva Económica que impulsa el Estado venezolano, el cual fijó los precios para el pollo que oscila entre 43 y 123 bolívares, mientras que el azúcar va de 9,20 a 22,80 bolívares y el arroz de 8,38 a 9,5 bolívares.

Según el informe conocido, sobre estos tres alimentos concretos de la cesta básica hay muchas quejas de la población por los sobreprecios que se vienen generando, sobre todo en San Cristóbal, donde la ola especulativa por el acaparamiento se ha incrementado en 100%.

La población ha reportado entre otras cosas, que en los abastos y bodegas donde no se entrega factura, el precio del pollo por unidad (completo) está entre 60, 70 y hasta 80 bolívares, todo aunado al contrabando de extracción, porque en la frontera cobran hasta 120 bolívares por kilo.

Sobre el precio del azúcar y el arroz, se aseguró igualmente que hay una especulación desmedida, puesto que los revendedores, que ahora se han convertido en los “bachaqueros” locales, pues ya no se preocupan en demasía para ir a territorio colombiano, debido a los controles en la frontera y se dedican a venderlo en las afueras de los supermercados entre 40 y 50 bolívares el kilo de estos dos importantes rubros.

“Bachaqueo convive en los supermercados”

Se dice que mientras en supermercados no hay oportunidad de comprar los alimentos mencionados, pues hay vendedores informales y revendedores, los conocidos “bachacos” parece que permanecen habitualmente todo el día en los supermercados, sin darle oportunidad a quienes quieran salir en la hora libre de su trabajo a realizar el mercado.

La población denuncia que son familias completas las que están haciendo de la permanencia en los supermercados, su modo de trabajo, para sustraer alimentos y luego revenderlos en las afueras.

Se cita como ejemplo los alrededores del Terminal de Pasajeros y el área comercial de La Concordia e incluso, el casco central de la ciudad, donde personas dedicadas al alquiler de teléfonos ya venden desde jabón de limpieza, crema dental, azúcar, harina, arroz y aceite con un sobreprecio, al no existir ningún tipo de control.

Augusto Medina