martes, 17 de agosto de 2010

La verdadera patria para todos

En la Biblia, libro sagrado que la critico constructivamente y luego en los años 50, funcionó aquello que no vea tu mano izquierda, lo que hace tu mano derecha, pero ahora en este mundo de desconfianza, la gente presupone, que lo que hace la mano izquierda no es consistente con lo que hace la mano derecha, en consecuencia, para mí, mas vale decir lo que hace la mano izquierda y lo que hace la mano derecha, para que se vea, se apuntale la confianza, a partir de la consistencia y congruencia de los actos, el trabajo debe ser coherente, consistente y permanente en el tiempo y eso requiere visión de largo plazo y compromiso, que este a su vez genere competitividad, para que sea responsable, mas allá de lo que se dice y se hace,si uno quiere realmente ser un gran dirigente político y transformar la sociedad a un mundo mejor, esto se logra de la siguiente manera:

1 Constancia, transparencia y mucho trabajo

2 Responsabilidades claramente definidas

3 Cumplir con los deberes antes que exigir los derechos

4 Respeto mutuo

5 Orgulloso de la labor que se esta haciendo y amor en la forma de hacerlo.

Si no cumples literalmente estos pasos, puede que venzas, pero no convencerás y aquí cito a Miguel de Unamuno, cuando dijo lo siguiente: "Vencerás, porque tenéis sobrada fuerza bruta, pero no convenceréis, porque convencer significa persuadir y para persuadir, necesitas algo que os falta; razón y derecho en la lucha" (1936).

¿Adónde se quiere estar? o ¿De qué lado quiere estar?

Se puede estar del lado de los malos, haciendo cosas buenas, como hay otros que están del lado de los buenos haciendo cosas malas, por poco o mucho tiempo. Para tener transparencia y congruencia elijamos entre decir lo que hacemos o hacemos lo que decimos, he ahí el detalle, tiene que haber sincronía de fondo en nuestro ser.

Muchas veces queremos hablar de lo que queremos ser y no de lo que somos, nos sobra arrogancia y nos falta humildad, pero nadie tiene el monopolio de la razón, ni la exclusividad de la mentira, hay que escuchar, esa autocracia es miope y no nos ayuda.

En este tema hay muchas aristas, pero ahora que estamos en procesos de cambios, los verdaderos líderes, tenemos que alinearnos con el colectivo, nivelarnos con ellos, direccionar políticas en conjunto, tomando grandes decisiones y por supuesto llevar su respectivo control y seguimiento.

Hay que arriesgarse y atreverse, no a sobrevivir, sino a modelar nuevos paradigmas, para estar sostenible en el tiempo. Descubrir lo que tenemos, para construir lo que necesitamos, ese debe ser el espíritu que nos acompañe, que nos guié. Yo les propongo 4 elementos claves:

1 Estrategia-alineada con un impacto en la sociedad

2 Mensaje-simple. A veces subestimamos la movilización de la masa social

3 Habilidad-capacidad de diálogo social

4 Goverment-organización, base simple para mantenerse siempre alineada y no contrapuestas inherentes al comportamiento humano.

Nada de proyectos aislados, sino: guiar, analizar, sintetizar y enumerar procesos de gestión: que son formas de tomar de decisiones en conjunto. Lo político es consecuencia de lo social y es el trabajo social el que genera conciencia y la conciencia requiere de acceso a todo y respetando las ideas de cada quien. Los invito a transitar por este eje distinto y expresarnos a través de este y generar realmente los cambios profundos en la democracia y su ejercicio de racionamiento, a cada cual según sus necesidades y cada quien según sus capacidades.


Hay que estar preparados para el debate de las ideas revolucionarias para no caer en descalificaciones en las que solo se puede observar de la oposición su idealismo metafísico (es decir, prejuicios pequeños burgueses) en contraposición del materialismo histórico y de dialéctica que tuvo como padre a Marx, cuya preocupación era la de superar la injusticias que se daban en las condiciones del modelo capitalista y crear una sociedad en el cual el hombre procurase una relacion social basado en la libertad, fraternidad e igualdad, por cierto conceptos propios de la burguesía.

Para mi persona, el pueblo debe ser la primera, única y definitiva investidura, para cambiar la estructura de los poderes omnímodos como los bancos y de los medios de comunicación como guardianes del status quo, la justicia social es un clamor impostergable de la lucha por la igualdad de nuestros pueblos, la acción humana tiene que ser la prioridad, nada de democracias de plastilina, ni gobiernos serviles, no se trata de una época de cambios, sino un cambio de época, he ahí la verdadera revolución. Los extremos son malos, hay una opción, la fuerza es la unión…!